La fototerapia LED lleva más de una década en cabinas de estética y consultas de dermatología. Lo nuevo es que los aparatos domésticos han bajado de precio hasta hacerse accesibles. Con eso ha llegado también mucho ruido: promesas exageradas, resultados milagrosos y muy poca explicación de qué hace realmente cada cosa.
Qué es y qué no es
La luz LED no quema, no corta y no penetra como un láser. Emite longitudes de onda concretas que las células de la piel absorben, y esa absorción influye en su actividad. No hay calor apreciable ni radiación ultravioleta: no es una lámpara de bronceado ni tiene nada que ver.
Es un tratamiento acumulativo y lento. Nadie ve cambios en una sesión. Los estudios que miden efectos trabajan con series de varias semanas.
Qué hace cada color
Rojo (alrededor de 630 nm)
El más estudiado. Se asocia a la estimulación de fibroblastos, las células que producen colágeno. Es el que se usa buscando firmeza y textura, y también por su efecto sobre la inflamación.
Azul (alrededor de 415 nm)
Actúa sobre Cutibacterium acnes, la bacteria implicada en el acné. Es el color que se usa en pieles con brotes y tendencia grasa.
Amarillo y verde
Se usan sobre todo por su efecto en rojeces y en la apariencia de manchas y tono desigual. La evidencia aquí es más limitada que en el rojo y el azul.
Los demás
Los aparatos de 7 colores incluyen púrpura, cian y blanco, que suelen ser combinaciones de los anteriores. No esperes de ellos algo distinto a lo que hacen los colores base.
Cómo usarla para que sirva de algo
- Piel limpia y seca. Sin maquillaje, sin cremas ni aceites: cualquier capa por encima interfiere.
- De 10 a 20 minutos por sesión. Más tiempo no acelera nada.
- Dos o tres veces por semana durante al menos 8 semanas antes de juzgar el resultado.
- Después, aplica tu hidratante o tu sérum habitual.
- Sé constante. Tres sesiones seguidas y luego nada durante un mes no hacen nada.
Una mascarilla LED inalámbrica facilita mucho la constancia, porque puedes ponértela mientras haces otra cosa en vez de tener que estar quieto frente a un panel.
Cuándo no usarla
- Si tomas medicación fotosensibilizante (algunos antibióticos, retinoides orales, hipérico). Pregunta antes.
- Si tienes epilepsia fotosensible.
- Sobre lesiones abiertas, quemaduras o zonas con dermatitis activa.
- Durante el embarazo, consúltalo antes.
Y siempre con los ojos protegidos o cerrados. Las mascarillas buenas traen la zona ocular cubierta.
Expectativas realistas
La luz roja no sustituye a la fotoprotección diaria, ni a un retinoide, ni a un tratamiento dermatológico si tienes una patología. Es un complemento. Lo razonable es esperar mejoras graduales en textura, luminosidad y rojeces, no una transformación.
Si buscas el mismo principio aplicado al cuero cabelludo, existen masajeadores con luz roja integrada que combinan el estímulo lumínico con el masaje mecánico.
Estos productos son artículos de cuidado personal de uso cosmético. No son productos sanitarios y no sustituyen ningún tratamiento médico ni dermatológico.
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